miércoles, 24 de diciembre de 2008

Siendo Dios, se rebajo a la naturaleza humana


No tengo muchas palabras buenas que escribir, pero me aventuro a sacar las letras de mi corazón en este día de hermosa luz; radiante en los rostros de cuantos he visto. Celebro y agradezco el hecho de que Dios nace en mis hermanos, mi madre, mi padre, mis amigos, vecinos, etc. Y estén aquí para compartir el amor perfecto del Niño Dios. Quiero felicitar a nuestro Señor, con un gran abrazo repartido entre todos los que hoy me rodean, y admirar su bondad por darme cuanto he recibido, aun sin merecerlo.

No se han puesto a reflexionar que si para Dios fuera tan importante habernos revelado el verdadero día de su nacimiento lo tendríamos exactamente en la biblia. Y es que debemos de comprender de una buena vez que el tiempo es un instrumento creado por el hombre, y para Dios no NO HAY TIEMPO; él es "eterno" y precisamente eso es lo que importa: el sabor a eternidad que tienen los momentos especiales en nuestra vida.

Hoy es tiempo de compartir este momento con sabor a eternidad entre los seres que amamos. Y al no poder darle un regalo a Dios (puesto que todo le pertenece), ofrescamos humildemente nuestra libertad diciendole a ejemplo de nuestra santisima Madre: Hagase en mi tu voluntad, y pidiendole fortaleza y sabiduria para poder cumplir estas trascendentales palabras.

domingo, 21 de diciembre de 2008

La ruta del orgullo


Conocerte Señor me suponía mucha alegría y felicidad. El horizonte que me dejabas ver como un espectáculo tan maravilloso, ahora ya estoy aquí frente a él. No me gusta.

Cuando recién me acercaba a ti, todo era una experiencia de mil mieles, y las experiencias que me dejabas gustar me eran privilegiadas. Poco a poco me fuiste enseñando de ti y el conocimiento desenfrenado se convirtió en una pasión para mi. Cuanto más conocía me cautivabas, cuanto más te olía me enamorabas. Y aunque las responsabilidades se iban asomando, aceptaba cada una de ellas. Pero, Señor, no tenia miedo, no me faltaba entusiasmo para seguirte, y entre mas responsabilidades me dabas, más importante me sentía ante tus ojos.

Al transcurrir el tiempo, subir me costaba aún mas. Y quise descansar, te pedí el disparate de unas "vacaciones", suplique por ya no trabajar para que los demás te conocieran; pero, tú mi Señor, no lo decidiste así. Y me enoje, me convertí en un imbécil hermano mayor; de ese que delicadamente sancionas en la parábola del hijo prodigo. Tu depositaste en mi el celo por el bien de las almas, y yo al caer en el peligro de las cosas buenas, deforme todo tu plan para mí.

Desvirtuado el bien, mi poca inteligencia no me dejo vislumbrar que estaba emprendiendo el camino del orgullo, donde si prestaba mi pobre persona para hacer un bien a los demás, era por puro amor a mi mismo, para sentirme grande entre los plebeyos. Sentir que conozco al Señor y su doctrina, me hizo hacer de menos a los ignorantes de Dios, donde no existía el amor y donde la misión de LLEVAR LA BUENA NUEVA no era en sí para mostrar a Jesús... y solo al él.

También confié en mis habilidades y deje de lado la espiritualidad, entonces mis palabras y acciones se volvierón incongruentes. Y al recordar una amonestación del apostol de las gentes: ¿QUE TIENES QUE NO HAYAS RECIBIDO?, me di cuenta al fin, que no estaba contruyendo nada y que los peligros innumerables que existen para mi santificación estaban pasando a segundo plano.

De-cierto tiene que necesito tomar las riendas nuevamente.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

El comienzo

¿Como te sientes en este momento en tu caminar por la vida?, ¿Cuánto duele? ¿Avanzas o te estancas?

La vida personal es una experiencia que no tiene reglas, constantemente esta cambiando aunque en muchas ocasiones nosotros no seamos los que decidimos esos cambios. Por ejemplo la muerte.
En nuestra vida tenemos distintos "sabores y colores" unos nos son agradables y otros quisiéramos no volver a percibir. Un día te levantas y todo lo que pasa a tu alrededor te es de mucho provecho; tanto que al finalizar el día te dices: "Hoy si he avanzado". Estos días nos hacen sentir esas ganas inexplicables por hacer cosas sobrehumanas, por sonreír, ayudar a los demás, perdonar; esas cosas que nos dan el sentido de eternidad (trascendencia). Nos sentimos tan capaces para hacer muchas cosas a pesar de que sean definidas como imposibles; porque para ti no hay nada imposible, todo se puede.

Pareciese que todo el universo se a hecho nuestro aliado y desea con fuego ardiente que cumplamos nuestras buenas intenciones. Encontrar un nuevo trabajo, comenzar una relación, sacar mejores notas en la escuela, pasar más y mejores momentos con mi familia, visitar a un viejo amigo, perdonar y sanar cosas del pasado, cambiar las estructuras sociales, etc. Y al cumplir todos estos propósitos descubrimos que en realidad tenemos una misión aquí en la tierra. Nos sentimos tan útiles que nos hacen tener armonía en nuestro existir.

Y ahora, el sabor ha cambiado. Estuve en las nubes; tantos éxitos. ¿A dónde se han ido?, y las personas que estaban conmigo; ¿porqué se alejan?, ¿A caso ya no los complazco?, ¿A caso le he fallado?

Estoy tan solo, no queda nadie; ni siquiera aquel amigo que prestaba su hombro para llorar. Me desespero, ya nada tiene sentido; quiero seguir haciendo cosas, me desespero... ¿Porqué Señor me has abandonado? Me duele!!!

HA EMPEZADO MI DESIERTO...

martes, 16 de diciembre de 2008


Porque la cruz no hace victimas, hace santos

El hombre siempre tendrá buenas intenciones; sin embargo, son muchos los factores que desaniman estas.

Para gloria de Dios